De miércoles a sábado, el Festival de Cans tomará las calles de esta aldea gallega y se instalará en galpones, plazas, y bares del pueblo donde se proyectarán las piezas de esta edición. Los vecinos cederán sus casas y cobertizos como cada año para alojar al público en «improvisadas» salas de cine. Una actividad a la que acompañarán otras como los conciertos musicales, un concurso de videoclips, coloquios con cineastas y presentaciones audiovisuales, pasacalles, desfiles de chimpíns (pequeños tractores) o senderismo, las cuales se repartirán por todo el pueblo hasta este sábado, día 26 de mayo.